Se acumulan libros en mi escritorio, en mi biblioteca
y las horas se consumen entre pantallas,
el olor intenso de las hojas pasando perece lento pero implacable
corremos sedentarios en anaqueles digitales.
Una fuerza desconocida y retorcida me está empujando
me tira en un sillón, me obliga y cedo; hago caso
soy un bit, un punto intervenido
nos empujan a la caverna, nos convencen de los grilletes
nos condenan a mirar espejos, a tener rituales que nos vuelvan simios
jugamos una ruleta con un pistolero
se acumulan los libros, no leo. Trato, pero me cuesta cada día más
me rodean mensajes, mails, ruiditos, vibraciones
vidrios pensantes con imágenes vivas
Ya no miro las estrellas
Ya no veo las flores de mi jardín
Me siento y mientras cae una lágrima entiendo que estoy siendo cableado
Soy una cosa en el universo de las cosas poseídas por la telaraña infinita.
Bits

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