La densidad del silencio y la nada lastima.
El agua quieta en el estanque
la chicharra de fondo
el viento
Los ruidos circundantes.
Sentarse sin estímulos en sincronía con el entorno
La mente en pausa
La nada
El desierto de señales
Agarrados a un espía funcional
Viajamos zombies hacia el abismo
Tensionados, deshumanizados
Cabezas de pollo sobrealimentadas
La pausa sobre el río que baña el alma es cada vez más esquiva.
Estamos envenenados de modernidad y no hay vuelta atrás
El munch planetario se esconde en los inclementes teclados.
El reino de los agachados acecha.
